Publicado 2026-01-05
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Resumen
El artículo analiza cómo la filosofía y la educación se entrelazan en su devenir histórico,
generando encuentros, desencuentros, senderos. Inicialmente, se aborda la relación original entre filosofía
y educación, nacida en el mundo griego, cuyo ejemplo más expresivo es la investigación filosófica de Platón, que constituye una justificación metafísica, y que orienta la educación hacia un progresivo esclarecimiento racional. La metafísica ofrece una configuración teórica que indica los fines de la
educación. Luego, se expone el modo de relación que se establece entre filosofía y educación en la modernidad, cuando el desarrollo del conocimiento empírico y de la ciencia experimental altera fundamentalmente la naturaleza de esa relación, y provoca la pérdida de legitimidad del conocimiento
filosófico, que apuntaba a una visión de unidad del ser y la realidad, de la que se deducirían las categorías educativas. En la medida en que la educación esté dominada por el método científico, que encuadra a los seres humanos en categorías cuantificables, se produce un retroceso respecto de la filosofía. En un tercer momento se señala otra articulación entre filosofía y educación, y se toma como referencia la inevitable consideración de los cambios históricos ocurridos en el pensamiento y la crítica a la razón totalizadora, según la cual la filosofía puede estar llamada a contribuir a través de la acción crítica al análisis de cómo se piensan los conceptos, orientando el proceso educativo. Esto se ejemplifica en la discusión crítica del
concepto de Bildung (Reichenbach, 2003), a través del reconocimiento de su carácter subversivo, que proyecta la formación como autoeducación. El artículo concluye que la filosofía, en diálogo abierto con la educación, interpreta cuestiones formativas, precisamente donde otras áreas del conocimiento ya no
encuentran respuestas, cómo fueron pavimentados ciertos caminos, cómo se establecieron los conceptos y cuáles fueron sus límites.