Alamón / obra en persona

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Wilson Javier Cardozo

Resumen

Accedí a la obra de Gustavo Alamón a inicios del siglo XXI, cuando ya no podía dejar de ser él mismo: no solo estaba a cargo, en Montevideo, del museo Puerta de San Juan, enésimo y desproporcionado esfuerzo de promoción de las artes plásticas desde lo privado, sino que continuaba con la docencia en varias ciudades uruguayas, viajando con cierta periodicidad a exposiciones en prestigiosos circuitos brasileños y produciendo trabajos cada vez más concentrados en la relación del artista con sus propias obsesiones.


Además de otros emprendimientos culturales en los que generosamente nos involucró, junto a Zenia García Ríos tuve el raro privilegio de trabajar durante casi veinte meses en la diagramación y articulación de un libro que recogió la mayor recopilación sobre su vida, trabajos y crítica especializada. Alamón. El artista y su circunstancia (ediciones abrelabios, 2014) terminó siendo una verdadera “obra inconclusa” -como pensábamos denominarle originalmente- porque a la vez que habilita la comprensión más o menos general de su producción, da cuenta de una obra que el artista continuó incrementando hasta el final de su vida y que también exige participación del consumidor (o consumador) de una pintura con estilo propio.


Estuvo signado, como pocos, por el reconocimiento y la justa valoración en vida; es más, incluso en su propia ciudad natal. Precisamente allí, en Tacuarembó, el azar nos permitió coincidir cuando se le homenajeó como Ciudadano Ilustre por parte del gobierno departamental. Y colaborar en el diseño del catálogo de la triple exposición que coordinó especialmente el Museo de Artes Plásticas y la Dirección de Cultura de la Intendencia tacuaremboense.


Todo ese tiempo -algo más de una década- de comunicación frecuente con Gustavo Alamón, además del enriquecimiento cultural inevitable, nos permitió aquilatar al artista preocupado por la disconformidad antes que por el reconocimiento, por la inquietud antes que por la certeza, por la búsqueda antes que por la seguridad de un sendero.


Si bien su obra seguirá interrogándonos sobre el mundo en que vivimos, deteriorado y deshumanizado hasta el delirio; su persona fue el mayor ejemplo de intensidad y consecuencia intelectual a compartir.                                                                                                     


Gustavo Alamón (Tacuarembó, Uruguay, 1935-2020). Artista plástico. Dirigió talleres de artes plásticas en Paysandú, Salto y Fray Bentos. Se desempeñó como Director de Cultura del Departamento de Río Negro, Director del Departamento de Artes Plásticas del Ministerio de Educación y Cultura y Director del Museo y Galería Puerta de San Juan en Montevideo, Uruguay. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, sus obras integran destacadas pinacotecas públicas (Museo de Arte Moderno de Asunción del Paraguay; Colección Chase Manhattan Bank de Nueva York, EEUU; Museo de la Fundación Ralli de Punta del Este, Uruguay; Museo de Arte Moderno de Valparaíso, Chile; Biblioteca Nacional de España), así como también colecciones privadas de Estados Unidos, España, Alemania, Bélgica, Holanda, Italia, Inglaterra, Nueva Zelanda, Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia, Francia, Suecia y Chile.


Foto de Osmar Santos; tomada en el Centro Universitario de Rivera, en ocasión de una conferencia de Gustavo Alamón, el 18 de mayo de 2015.

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