
Revista Encuentros Uruguayos
Vol. XIX, n.o 1, enero-junio, 2026, issn: 1688-5236
Emilio Crenzel. Pensar los 30.000. Qué sabíamos sobre los desaparecidos durante la dictadura…
Malena Zunino Folle
https://doi.org/10.59842/19.2.2902
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Dossier
En Pensar los 30.000. Qué sabíamos sobre los desaparecidos durante la dictadura y qué ignoramos
todavía (2025), Emilio Crenzel reconstruye cómo se conguró el conocimiento sobre el sistema
de desaparición desde el período en que este operó hasta la actualidad. Organizado en cinco
capítulos, el análisis del autor, con vasta formación en el área de la historia reciente, la memo-
ria y los derechos humanos, articula aportes de la sociología y la historia para indagar en las
interpretaciones de los procesos de construcción social del conocimiento sobre el sistema de
desaparición elaborado por los distintos grupos y actores involucrados. Especial interés reviste
el epílogo, donde Crenzel relata una experiencia de recuperación de identidad en 2014 y da
cuenta de la permanente reelaboración del conocimiento sobre las desapariciones y los procesos
de identicación. Así, este episodio cuestiona la linealidad del conocimiento, a la vez que pone
en jaque las narrativas que pretenden normalizar estos recorridos.
Apoyado en premisas foucaultianas, Crenzel parte de la idea de que el conocimiento se
produce y reproduce socialmente, y que su distribución permanece ligada a relaciones de fuerza
históricas y contextuales. En este sentido, sostiene que los marcos epistémicos organizan aquello
que puede ser reconocido como saber legítimo. La principal tesis del libro radica en que existió
una heterogeneidad en el conocimiento sobre las desapariciones, particularmente respecto a sus
responsables, dimensiones, características y naturaleza, lo que evidencia que «hay muchos tipos
de conocimiento, muchas formas de conocer y de actuar en función de lo que se conoce» (p.).
Crenzel construye un corpus documental vasto y heterogéneo, que combina archivos de
organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, fondos documentales, entrevistas
a actores vinculados a la represión ilegal, documentación ocial, prensa escrita, material epistolar
y audiovisual, complementado con datos de encuestas de opinión de la época. Esta pluralidad de
fuentes no solo aporta robustez empírica a la obra, sino que resulta consecuente con el objetivo
de reconstruir las distintas formas en que los actores conocieron, interpretaron y reconocieron
el sistema de desaparición a lo largo deltiempo.
En el primer capítulo, titulado «¿Es el Estado?», Crenzel pone el foco en los responsables
de las desapariciones y en las distintas formas en que estos fueron interpretados y denunciados
a lo largo del tiempo. El autor reconstruye el proceso mediante el cual el conocimiento sobre
las responsabilidades pasó de estar marcado por interpretaciones contrapuestas (entre quienes
denunciaban las desapariciones como una política organizada por las Fuerzas Armadas y quienes
aceptaban la versión ocial, que atribuía los secuestros a grupos autónomos y de extrema derecha)
a una atribución hegemónica de responsabilidad al Estado y a las Fuerzas Armadas. Asimismo,
profundiza en los cambios suscitados desde el , marcado por el reinicio de los juicios, al
ampliar la representación de las responsabilidades dentro del sistema de desapariciones.
Posteriormente, el capítulo «¿Dónde están?» echa luz a la dimensión espacial. Allí el autor
analiza el proceso de construcción de conocimiento en torno a los lugares ilegales de reclusión y