
Revista Encuentros Uruguayos
Vol. XIX, n.
o
1, enero-junio, 2026, issn: 1688-5236
Federico Pritsch. Miradas otras: cine y subalternidad en el Río de la Plata del nuevo milenio…
Jorge Fierro
https://doi.org/10.59842/19.1.2863
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Dossier
equilibrio entre cción y documental, siempre en formato largometraje. Se trata de las siguientes
cciones: Elefante Blanco (Trapero, ), Reus (Fernández, Piñero y Pi, ), Bolivia (Caetano,
), El baño del papa (Fernández y Charlone, ), Vikingo (Campusano, ), Diagnóstico
esperanza (González, ); y de los documentales Memoria del saqueo (Solanas, ), Aparte
(Handler, ), El casamiento (Garay, ) y Estrellas (Martínez, Federico y Marcos, ). Un
aspecto —señalado como no deliberado— es que la selección no incluye películas dirigidas por
mujeres.
La temporalidad elegida es signicativa. Comienza con una fuerte crisis económica que da
paso al auge de gobiernos progresistas, atraviesa cambios tecnológicos que posibilitan cierta de-
mocratización de los medios para la realización cinematográca; supone el retorno de directores
consagrados en otras épocas —Mario Handler y Pino Solanas— y el auge de ciertas cinemato-
grafías, especialmente el Nuevo Cine Argentino, y la emergencia de nuevos cines (comunitarios,
militantes, villeros, de cine de autor y de género).
El análisis propuesto va a ahondar en tres dimensiones respecto a la subalternidad en las
películas: la producción (en referencia a la posición social de los sujetos que realizan la obra), la
representación (en alusión a cómo aparecen o son mostrados los sujetos subalternos) y la circu-
lación (hacia qué público se dirigen las obras). Esto último resulta un buen hallazgo por parte de
Pristch, quien se apoya en la teoría de la recepción para recordar que la obra se completa en el
encuentro con los espectadores, por lo que agrega la dimensión de la llegada de cada película al
público como un vector relevante para el análisis. La subalternidad referida se enfoca en cuestio-
nes de clase —más «desclazados» que «clase trabajadora»—, dejando de lado otras posibilidades
como lo racial o el género (que tiene, sin embargo, más de una entrada bien interesante).
Se destaca especialmente la selección conceptual, la tipología. Pienso en las categorías de
análisis, su ordenación, sus distinciones; un mapa conceptual amplio. En algunos casos se toman
nociones de la bibliografía (amplia), pero en otros se trata de articulaciones originales de Pristch,
que pueden y deben ser trasladadas para el análisis de otros cines, a la hora de pensar los modos
de representación de las subalternidades, y susnudos.
A modo de repaso: se establece que la mirada sobre la subalternidad determina un cine
hegemónico o uno empático. Se da la paradoja de que el cine industrial, por su direccionalidad
hacia una cinelia masiva, tiene cercanía y llegada a las clases populares, pero lo hace reprodu-
ciendo estereotipos distantes. El cine de autor, en cambio, más próximo y con miradas complejas
o ambiguas, carece de llegada (por dirigirse a una cinelia intelectual). Vale señalar que, aunque
se suelen usar como sinónimos, el término masividad no coincide con popularidad. Entonces, se
abren preguntas fundamentales para quienes conciben al cine como un campo de batalla cultural
en el que se disputa políticamente. Pristch lo expresa así: «¿Cómo lograr un equilibrio entre una
llegada popular sin perder su carácter emancipatorio?»